
Los días pasaron, los enfrentamientos previos también. Los nervios y la ansiedad apremian, no solo a los jugadores de la generación dorada, sino también a sus fieles seguidores.
Todos los condimentos se hicieron presentes para que el debut nos produzca incertidumbre pese a saber que estos jugadores siempre demostraron brindar lo máximo que tenían a su alcance. Las condiciones de amateurismo, inclusive en su máximo exponente manu ginóbili, están presentes y quizás ello sea un conclave, para determinar o explicar su gran rendimiento.
Claro está igualmente que la preparación demostró muchas falencias y situaciones determinadas a enmendar. Será tarea del encargado para dirigir y seleccionar, el bahiense Sergio Hernández, solucionar las circunstancias que se produzcan. Tales como las vistas hasta antes del arranque olímpico versus Lituania: la falta de rebotes (tanto defensivos como ofensivos), el juego ofensivo estacionado, la utilización excesiva del tiro de seis veinticinco (con valor de tres puntos) y en menor medida, las reiteradas protestas a las ternas arbitrales, con las consecuentes faltas técnicas o inclusive expulsiones.
Una crítica que se le debe hacer al DT, por lo observado, y el también se debe haber dado cuenta, es la falta de un jugador de gran tamaño bajo los tableros para bajar recobres. El nombre que surge es el del colo Rubén Wolkowyski, que pese a su elevada edad, hubiese dado una gran mano sobre todo ante rivales con jugadores de gran tamaño como lo son Lituania y EEUU.
Las ausencias de Pepe Sánchez, verdadero líder cerebral de la generación dorada y Walter Herman se hacen notar de manera exagerada. Por el lado del conductor bahiense(alejado por decisión propia aquejando cansancio) su alejamiento es notable desde el armado de las ofensivas hasta su personalidad para manejar situaciones. Dependerá mucho de lo que exprese Prigioni la suerte que corra el seleccionado de básquet argentino. Para ser claro y que conciban los no entendidos en la materia lo importante que es Sánchez, este equipo sin él es como intentar realizar una película sin su director originario y que lo reemplace otro.
La falta de Herman no es tan considerable, pero el hubiese ayudado a dar oxigeno a los titulares, mas su aporte demostrado en Europa y la NBA.
Estas bajas expresadas han diezmado al conjunto notablemente, los partidos previos dejaron en evidencia que la Argentina lejos está de su nivel dejado en Atenas y que su ubicación en el segundo lugar en el escalafón mundial basquetbolistico no condice con su juego.
Sin embargo pese a todas estas adversidades, a este grupo todavía le quedan seis jugadores campeones olímpicos y las competiciones disputadas entre Atenas 2004 y Beijing 2008, expusieron que los nuevos jugadores convocados entendieron que jugar en equipo, sacrificarse y apuntarle a la defensa son los baluartes. Un ejemplo de esto lo dio el team conformado en el pre-olímpico de Las Vegas, donde con mayoría de suplentes, se perdió un enfrentamiento con EEUU(con todos sus mejores exponentes, incluido Kobe Bryant)por solo 15 puntos y se ganaron todos los partidos restantes consiguiendo el pasaporte a Beijing ante rivales de mucho fuste.
Solo queda que la naranja empiece a girar. Todo ya ha quedado atrás, dudas, defectos, virtudes, lamentos, cosas a corregir, etc.
Quizás una anécdota contada por Pepe Sánchez sirva para explicar cómo esta generación dorada se motiva en las instancias realmente importantes: “siempre nos criticaban por los partido previos a las competiciones trascendentales, pero cuando dan el salto inicial por los puntos, nuestro rendimiento hace un giro de 180 grados”. Y esto está demostrado. Argentina dará pelea y ningún rival lo pasara por arriba, la dignidad expresada por esta camada nos hace pensar así, aun con la ausencia de Sánchez.
Silverii Cristian
1 comentario:
medio que estamos en el hornoooooooo
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