martes, 22 de julio de 2008

Tan solo un traspié

La Selección Argentina de básquet perdió ante su par español 90-88 en el Palacio de los Deportes de Madrid, dentro de su preparación rumbo a los Juegos Olímpicos. El dato positivo del encuentro fue que Emanuel Ginóbili volvió a disputar un partido luego de 54 días de inactividad. Sus 18 puntos en 21 minutos, conformaron una planilla aceptable para el jugador de los Spurs.

Los dirigidos por Sergio Santos Hernández tuvieron una primera mitad dubitativa, tanto en ataque como en defensa. La baja sensible de Oberto y, en menor medida, de Leo Gutierrez se hicieron notar a la hora del recambio en Luis Scola, quién se cargó de faltas rápidamente (3) y tuvo que ver el encuentro desde el banco en reiteradas oportunidaes. Uno de los puntos más altos de esta primera etapa fue el aporte de Román González. El pivote de Peñarol demostró que está a la altura de las circunstancias, ya que supo disputar la posición en el aro rival tanto como en el rebote defensivo contra monstruos de la talla de los hermanos Gasol: Pau y Marc, de Los Lakers y Memphis, respectivamente. Otro de los nuevos integrantes de la Generación Dorada, Paolo Quinteros, supo aprovechar los espacios y castigar a distancia para que la diferencia al cierre del segundo cuarto no sea demasiada entre ambos equipos.

Un capítulo aparte para Manu Ginóbili y Carlos Delfino, dos jugadores que no fueron de la partida en los tres amistosos que disputó el seleccionado en la Argentina. El desempeño de Manu fue al unísono del equipo durante este periodo: errático para tomar desiciones y falto de ritmo a la hora de atacar la defensa española. Los 54 días de inactividad debido a sus problemas en el tobillo que acarreó durante los últimos playoff´s de la NBA, se hicieron notar a lo largo de los primeros 24 minutos de partido. Similar fue el caso del santafesino Carlos Delfino. El Lancha, por no tener un contrato garantizado, hoy recaló en el kimhki de Rusia por la suma de 30 millones de dólares, se quedó sin formar parte de los amistosos en Rosario, Buenos Aires y Mar Del plata. Si bien su estado físico es óptimo, el ex Toronto mostró muy poco de su juego, tan solo un par de penetraciones y mucho fastido ante los reiterados fallos arbitrales. El repertorio de ambos escoltas, pero principalmente el de los Spurs, cobró relevancia recién al cierre del encuentro. El bahiense en su vuelta terminó como el goleador de la Argentina con 18 puntos en 21 minutos.

En la segunda mitad todo cambió. El equipo de la Oveja Hernández fue más agresivo, trabajó correctamente los sistemas defensivos y estuvo certero a la hora de los tiros, tanto de tres puntos como dentro de la pintura. Carlos Delfino, Manu ginóbili y Paolo Quinteros ajusticiaron desde los 6.25 la ferrea defensa española e igualaron aquel "bombardeo" que nos propicio Raúl López, La Bomba Navarro y José Calderón (goleador del encuentro junto con Marc Gasol) a lo largo del partido para acercar el marcador tan solo a dos puntos. La definición del encuentro fue ajustada y el triple ganador de Paolo Quinteros al borde de la chicharra nos hizo recordar, si bien fue desde otra posición, aquel malogrado por Andrés Nocioni en el Mundial de japón 2006 el cual hubiera significado el boleto directo a la final.

Luego de culminado el encuentro, una de las figuras de España, Marc Gasol, hizo un balance positivo del rival de cara a los Juegos: "Argentina va a ganar todos los partidos, luchó hasta el final, lo intentó de todas las maneras y por poquito nos llevamos nosotros el partido; en unas Olimpiadas es siempre así, todo el mundo querrá ganar, querrá luchar y es de agradecer".

En resumen, tarea aprobada por la Generación Dorada. La búsqueda de una buena performance frente a rivales de talla nos deja con la sensación de que el seleccionado va por el buen camino, tiene su mística intacta y esa hambre de triunfo inalterable. Por eso, a no preocuparse, se perdió por un doble frente al campeón del mundo y uno de los candidatos al oro. Tan solo un traspié.

Desde el living de mi casa. (Corresponsal)